El estudio identifica la dependencia del vehículo privado, la presión del estacionamiento y el reducido peso de la movilidad eléctrica como algunos de los principales retos que deberá abordar el municipio
WaWa Consultores en Movilidad ha presentado el diagnóstico de movilidad de Santa Lucía de Tirajana, un documento técnico que servirá de base para definir la futura Zona de Bajas Emisiones del municipio. La presentación tuvo lugar durante la Mesa de la Movilidad convocada por el Ayuntamiento para incorporar a la ciudadanía y a los sectores afectados al diseño de la nueva regulación.
Pedro Josafat Brito Castro expuso las principales conclusiones del informe ante representantes de la Asociación de Empresarios de Vecindario, ASCOIVE, la Cooperativa de Taxis de Santa Lucía y vecinos interesados en la movilidad urbana y la contaminación. El encuentro también contó con la participación del alcalde, Francisco García, y del concejal de Movilidad, Juan Francisco Guedes.

Un municipio condicionado por el uso del automóvil
El diagnóstico contabiliza 52.408 vehículos en Santa Lucía de Tirajana, lo que representa una media de 693 vehículos por cada 1.000 habitantes. Esta cifra se sitúa por debajo del promedio de Canarias, estimado en 800 vehículos por cada 1.000 habitantes, pero refleja el peso que mantiene el automóvil en los desplazamientos cotidianos.
El estudio también señala que el espacio público destinado a los peatones representa alrededor del 20 %, pese al avance que supuso la creación de la zona peatonal de la avenida de Canarias. La red ciclista alcanza actualmente los 8,42 kilómetros, una extensión que limita la continuidad de los desplazamientos en bicicleta entre los distintos barrios y áreas de actividad.
Estos datos permiten identificar ámbitos de mejora relacionados con la distribución del espacio urbano, la conexión entre itinerarios peatonales y ciclistas y la disponibilidad de alternativas al vehículo privado. El diagnóstico aporta así una referencia técnica para valorar qué medidas pueden reducir el tráfico y mejorar la accesibilidad sin perder de vista la realidad social y económica del municipio.
El estacionamiento, uno de los principales retos
La presión sobre el aparcamiento constituye otro de los aspectos destacados del informe. El 59 % de los conductores estaciona en la calle, una situación que provoca altos niveles de ocupación en las zonas residenciales y condiciona el uso del espacio público.
El diseño de la Zona de Bajas Emisiones deberá analizar la relación entre las restricciones de acceso, las necesidades de los residentes, la actividad comercial, la distribución de mercancías y la disponibilidad de estacionamiento. Esta combinación exige medidas adaptadas a cada área y una delimitación que responda a los desplazamientos reales del municipio.
La Mesa de la Movilidad debatió precisamente qué calles y zonas podrían formar parte de la ZBE. El proceso deberá concretar también los criterios de acceso, las posibles excepciones para residentes y servicios esenciales y los sistemas tecnológicos que permitirán controlar su funcionamiento.
Una electrificación todavía limitada
El parque móvil de Santa Lucía de Tirajana presenta un nivel reducido de electrificación. Los vehículos eléctricos representan solo el 1 % del total, mientras que el 75 % utiliza gasolina, el 21 % diésel y el 3 % corresponde a vehículos híbridos.
Esta composición constituye uno de los factores que deberá tener en cuenta la futura regulación. La transición hacia vehículos menos contaminantes requiere plazos, criterios proporcionados y alternativas de movilidad que eviten trasladar el impacto de las restricciones a quienes no pueden sustituir su automóvil a corto plazo.
El diagnóstico no se limita, por tanto, a señalar los niveles de uso del vehículo privado. También permite valorar la capacidad actual del municipio para ofrecer otras opciones de desplazamiento y anticipar los efectos que puede generar la implantación de la ZBE sobre residentes, trabajadores, comercios y profesionales del transporte.

Participación para definir la futura Zona de Bajas Emisiones
Santa Lucía de Tirajana supera los 50.000 habitantes y forma parte de los diez municipios canarios obligados a implantar una Zona de Bajas Emisiones. El Ayuntamiento ha optado por desarrollar el proyecto mediante un proceso participativo antes de fijar su delimitación y sus condiciones de acceso.
La Mesa de la Movilidad deberá abordar tres cuestiones principales: las calles y áreas incluidas en la ZBE, las restricciones y excepciones aplicables y los sistemas de control necesarios para gestionar los accesos. El Ayuntamiento plantea este proceso como una herramienta para equilibrar la reducción de emisiones con las necesidades de la población y del tejido económico local.


